Los riesgos pueden reducirse aplicando técnicas eficientes de administración de riesgos o pueden transferirse en parte como en el caso particular de los seguros o la terciar los servicios.

Sin embargo, por más que el riesgo se reduzca o se transfiera siempre seguirán existiendo riesgos residuales inevitables.

Todos los proyectos y negocios, sin excepción alguna, tienen implícitos algún tipo de riesgo. Esto es válido tanto para los pequeños proyectos dentro de una organización o para aquellos que son de grandes cantidades de dinero.

Existen proyectos que se llevaron a cabo proyectos que terminaron costando más del doble de lo presupuestado, abrieron un par de años más tarde de lo previsto, no cumplieron con los objetivos esperados o terminaron con resultados negativos.

Como consecuencia de estos fracasos de proyectos, los gobiernos, inversores y prestamistas se han vuelto extremadamente reacios a aceptar riesgos o participar.

¿Se pueden eliminar todos los riesgos? risk

La causa del fracaso de estos proyectos no tiene relación con el tamaño de los mismos. Un simple proyecto como la organización de un cumpleaños puede ser tan riesgoso como un proyecto mucho más grande.

Sin embargo, las consecuencias de una falla o fracaso en los proyectos pequeños pueden ser insignificantes en comparación con los costos catastróficos de un gran proyecto.

En la práctica, es imposible evitar todos los riesgos asociados a un proyecto.

Minimización de riesgos

La clave del éxito en los proyectos no consiste en ignorar los riesgos o estar plenamente pendientes de ellos, sino en analizarlos y controlarlos de manera efectiva.

El análisis de riesgo descubre nuevas oportunidades.

 Además, una eficiente administración del riesgo permitirá minimizar los peligros adversos dentro de los límites  permitidos (tiempo, costo, calidad principalmente).

 

¿Por qué es necesario administrar el riesgo?

El administrador del proyecto puede re-formular rápidamente el plan del proyecto en función de estos desvíos de agenda y costos.

Sin embargo, muchas veces se olvida de que estos cambios de planes también van a originar nuevos tipos de riesgos.

Para evitar los posibles efectos negativos del riesgo al cambiar los planes del proyecto, es necesaria una forma administración del riesgo, de tal manera que se puedan alcanzar los resultados del proyecto.

riesgoProcesos de administración de riesgo

1) Planificación del riesgo: se decide cómo se va a planificar la administración del riesgo en las distintas actividades del proyecto.

2) Identificación del riesgo: se determinan cuáles riesgos podrían llegar a afectar al proyecto y se documentan las características de cada uno de ellos.

3) Análisis cualitativo del riesgo: se evalúa el impacto y probabilidad de los riesgos identificados priorizando los mismos según su potencial impacto sobre el proyecto.

4) Análisis cuantitativo del riesgo: se analiza numéricamente la probabilidad de cada riesgo y su consecuencia sobre los objetivos del proyecto.

5) Planeamiento de la respuesta al riesgo: se desarrollan opciones y se determinan acciones para mejorar las oportunidades y reducir las amenazas.

6) Monitoreo y control del riesgo: se lleva a cabo el seguimiento de los riesgos identificados, se detectan aquellos riesgos residuales no identificados con anterioridad y se identifican nuevos riesgos.

En la práctica, estos procesos pueden superponerse e interactuar entre sí y con otras áreas de la administración de proyectos.

Para finalizar, recuerde siempre que es usted quien debe administrar los riesgos del proyecto, decidiendo cuáles acepta y cuáles no.

No permita que los riesgos se adueñen de su proyecto y anticípese a ellos a través de una buena planificación y del control sistemático de los mismos.

Recuerde, que los riesgos, se identifican y se deben de gestionar durante todo el ciclo y vida del proyecto